Descripción:
En Playa Changa, la expresión «oro negro» es el nombre con que la comunidad de algueros identifica a las algas pardas —principalmente el huiro (Macrocystis pyrifera y Lessonia spp.)— debido al importante valor económico que históricamente han tenido para las familias dedicadas a su recolección. Estas algas son utilizadas en diversas industrias, especialmente para la obtención de alginatos empleados en alimentos, productos farmacéuticos, cosméticos, textiles y otros procesos industriales. Sin embargo, en Playa Changa el concepto trasciende su valor comercial: el «oro negro» representa también un conjunto de conocimientos tradicionales, técnicas de recolección y una forma de vida profundamente vinculada al mar y al litoral coquimbano.
La recolección del «oro negro» comprende un conjunto de conocimientos prácticos construidos durante décadas de experiencia directa con el mar. El oficio exige interpretar mareas, corrientes, oleaje, estaciones del año y condiciones meteorológicas para determinar los momentos adecuados de extracción. Del mismo modo, requiere conocer las características de cada especie de alga, sus ciclos de crecimiento y las técnicas apropiadas para su manejo, evitando afectar su regeneración natural.
Las labores combinan distintas modalidades de trabajo. Parte de las algas se recolecta directamente desde la orilla después de temporales y marejadas; otras requieren inmersión mediante buceo, utilizando herramientas y equipamiento especializados. Chinguillos, cinturones de plomo, trajes de buceo, carretillas adaptadas artesanalmente, mesas para sacudir las algas y sistemas de pesaje forman parte del equipamiento desarrollado y perfeccionado por la propia comunidad durante décadas de práctica.
El patrimonio asociado a Playa Changa trasciende la dimensión productiva. El trabajo se organiza principalmente en torno a familias, donde niños, jóvenes y adultos participan progresivamente en distintas tareas según su experiencia. Las mujeres desempeñan un papel fundamental tanto en la actividad extractiva como en la organización comunitaria, la administración del sindicato y la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones, reflejando un oficio donde la colaboración constituye una característica permanente.
La comunidad mantiene además una estrecha relación con el entorno ecológico donde desarrolla su actividad. Los testimonios recogidos por sus propios integrantes evidencian un profundo conocimiento del humedal El Culebrón, de las antiguas dunas de Playa Changa y de las transformaciones que ha experimentado el paisaje producto del crecimiento urbano. Ese conocimiento ha llevado incluso a varios de sus miembros a participar en iniciativas de educación ambiental y conservación del humedal, comprendiendo que la continuidad del oficio depende directamente de la salud de los ecosistemas costeros.
Por ello, los saberes asociados a la recolección del oro negro constituyen un ejemplo donde patrimonio cultural y patrimonio natural forman una unidad inseparable. La experiencia acumulada por los algueros no solo permite obtener un recurso económico, sino también interpretar el comportamiento del litoral, reconocer sus transformaciones y comprender la estrecha dependencia existente entre comunidad y territorio.
Reseña histórica
Las primeras referencias documentadas a estas comunidades se remontan a la década de 1950. En aquellos años, numerosas familias habitaban el entorno del humedal El Culebrón en viviendas precarias construidas con totora y otros materiales disponibles en el lugar. Posteriormente fueron erradicadas hacia distintos sectores de Coquimbo como consecuencia del proceso de urbanización, aunque ello no significó el abandono del oficio. La actividad continuó desarrollándose en Playa Changa y los conocimientos siguieron transmitiéndose dentro de las familias, preservando una práctica cuya continuidad depende, precisamente, del aprendizaje cotidiano entre distintas generaciones.
El año 2003 se constituyó formalmente el Sindicato de Algueros de Playa Changa «Los Inseparables». La organización permitió fortalecer la representación de la comunidad, proyectar la actividad hacia las nuevas generaciones y consolidar un espacio donde hombres y mujeres participan de manera complementaria en las distintas labores asociadas a la recolección, procesamiento y comercialización de las algas.
El reconocimiento institucional llegó en 2022, cuando el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural incorporó los Saberes asociados a la recolección del oro negro en Playa Changa al Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial de Chile. Esta declaratoria reconoció que el verdadero patrimonio no reside únicamente en la extracción del recurso, sino en el conjunto de conocimientos, técnicas, herramientas, formas de organización, vocabulario especializado y vínculos con el territorio que hacen posible el desarrollo del oficio.
Ubicación:
Este patrimonio vivo se desarrolla principalmente en Playa Changa, ubicada de la ciudad de Coquimbo junto al Humedal El Culebrón, en el límite comunal con La Serena. Aunque muchas de las familias ya no residen en el lugar debido a los procesos de erradicación y expansión urbana, la playa continúa siendo el principal espacio donde se desarrollan las labores de recolección y donde se mantienen vigentes los conocimientos tradicionales asociados al oficio.
| Fuente de información: |
| 1. Ficha del SIGPA «Recolectores del oro negro en la playa Changa de la Bahía de Coquimbo y sus saberes ancestrales« |
| Fotografías: |
| 1. Diario #EsHoy 2. Ficha del SIGPA |





