Exposición «Espacios persistentes: arqueología de la costa semiárida de Chile»

La exposición temporal Espacios persistentes: arqueología de la costa semiárida de Chile, presentada en el Museo Arqueológico de La Serena, propone un recorrido por la historia de las poblaciones que habitaron el litoral del Norte Semiárido chileno desde hace aproximadamente 13.000 años. A través de una museografía que utiliza investigación científica, recursos audiovisuales, ilustraciones de gran formato y módulos interactivos, la muestra explica cómo estas comunidades desarrollaron una estrecha relación con el mar, los ambientes costeros y los recursos que ofrecía el territorio.

La exposición fue desarrollada por la Escuela de Antropología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en el marco del proyecto Formación de Arqueólogos y Arqueólogas Especializados en el Norte Semiárido (FANSA), financiado por Minera Los Pelambres de Antofagasta Minerals. Su llegada al Museo Arqueológico de La Serena es resultado del convenio de colaboración entre ambas instituciones, fortaleciendo el vínculo entre la investigación académica y la divulgación patrimonial.

Uno de los ejes centrales de la muestra es la comprensión de los conchales, sitios arqueológicos característicos del litoral chileno que durante mucho tiempo fueron interpretados únicamente como acumulaciones de conchas. La exposición explica que estos depósitos constituyen verdaderos archivos arqueológicos, ya que conservan información sobre la alimentación, las tecnologías, las prácticas sociales, la movilidad y las transformaciones ambientales experimentadas por las comunidades costeras a lo largo de miles de años. Los conchales contienen restos de moluscos, peces, aves, mamíferos marinos, herramientas, fogones e incluso evidencias de entierros humanos, permitiendo reconstruir distintos aspectos de la vida cotidiana del pasado.

El recorrido comienza contextualizando la importancia de la costa semiárida como un espacio persistente de ocupación humana. Paneles ilustrados describen los diversos ambientes que conforman el litoral, como intermareales rocosos y arenosos, humedales, terrazas marinas y campos dunares, explicando cómo estos espacios ofrecían recursos fundamentales para la subsistencia y favorecieron la instalación de asentamientos desde tiempos muy tempranos. La exposición señala que las evidencias más antiguas corresponden a ocupaciones humanas de aproximadamente 13.000 años, registradas en sitios como Santa Julia, Quereo y Los Rieles, este último conocido por el hallazgo de uno de los entierros humanos más antiguos de la zona, fechado en torno a los 12.000 años antes del presente.

Uno de los aspectos más destacados corresponde a la explicación de la estratigrafía arqueológica, presentada mediante una gran maqueta de un perfil de conchal acompañada por modelos tridimensionales y recursos audiovisuales. Estos dispositivos permiten comprender cómo la acumulación sucesiva de sedimentos, restos de conchas y materiales culturales genera distintas capas arqueológicas que registran ocupaciones ocurridas en diferentes momentos del tiempo. La exposición muestra cómo el análisis estratigráfico permite establecer cronologías, identificar cambios ambientales y reconstruir la historia de uso de un mismo lugar durante miles de años.

La muestra también dedica un espacio importante a las tecnologías desarrolladas por las poblaciones costeras. Diversos módulos explican cómo se obtenían los recursos marinos mediante la recolección de moluscos, la pesca y la navegación. Se presentan ilustraciones y representaciones de herramientas utilizadas para estas actividades, entre ellas percutores líticos empleados para abrir moluscos, pesas para redes de pesca, anzuelos confeccionados con conchas de choro zapato, arpones elaborados en hueso y balsas construidas con cuero de lobo marino. Asimismo, se destacan otras tecnologías vinculadas al tejido de fibras vegetales y al trabajo de la piedra, evidenciando un profundo conocimiento de los recursos disponibles en el territorio.

A lo largo del recorrido se incorpora una línea temporal que relaciona distintos períodos arqueológicos con objetos representativos de cada uno de ellos. Entre los materiales ilustrados se encuentran litos geométricos del Holoceno Temprano, puntas triangulares y choppers del Holoceno Medio, cepillos líticos, piedras horadadas y arpones del Holoceno Tardío, además de piezas cerámicas y puntas con aletas correspondientes a momentos más recientes. Esta secuencia permite visualizar la continuidad y transformación tecnológica de las poblaciones que habitaron el litoral semiárido.

Otro ámbito abordado corresponde a las prácticas funerarias. A través del módulo «Morir en la costa», la exposición explica que los espacios de enterramiento constituyen lugares socialmente construidos donde se expresan las creencias, las relaciones sociales y las distintas formas de comprender la muerte. Se presentan ejemplos de entierros simples y de tumbas con ajuares, así como el caso del individuo hallado en Los Rieles, cuyo análisis permitió reconstruir aspectos de su alimentación, movilidad y estado de salud. Estos contenidos muestran que los sitios arqueológicos conservan información no solo sobre las actividades económicas, sino también sobre las dimensiones simbólicas y sociales de las antiguas comunidades.

La propuesta museográfica constituye uno de los principales atributos de la exposición. Las ilustraciones de gran formato recrean escenas de la vida cotidiana de las poblaciones costeras, integrando actividades de pesca, recolección, elaboración de herramientas y convivencia en el paisaje litoral. Estas imágenes dialogan con paneles explicativos, modelos tridimensionales, audiovisuales y maquetas táctiles que facilitan la comprensión de conceptos arqueológicos complejos mediante recursos visuales accesibles para públicos de distintas edades.

En conjunto, la exposición cumple una importante función de mediación entre la investigación científica y la comunidad. Los resultados obtenidos en proyectos arqueológicos desarrollados en el Norte Semiárido son presentados mediante un lenguaje claro y apoyados por recursos museográficos que favorecen la educación patrimonial. De este modo, el Museo Arqueológico de La Serena fortalece su papel como espacio de conservación, investigación y difusión del patrimonio regional, acercando a escolares, familias, investigadores y visitantes a la historia profunda del litoral chileno.

Finalmente, Espacios persistentes: arqueología de la costa semiárida de Chile invita a comprender la costa desde una perspectiva de larga duración, reconociéndola no solo como un paisaje natural o un espacio recreativo, sino como un territorio continuamente habitado, recorrido y transformado por sociedades humanas durante milenios. La muestra pone en valor el patrimonio arqueológico costero y contribuye a sensibilizar sobre la necesidad de proteger estos sitios frente a amenazas como la expansión urbana, la erosión, el tránsito vehicular, el saqueo y el desconocimiento de su importancia histórica.

Ficha de la exposición

Título: Espacios persistentes: arqueología de la costa semiárida de Chile
Lugar de exhibición: Museo Arqueológico de La Serena.
Curaduría: Gloria Cabello y Daniel Pascual.
Contenidos: César Méndez, Cristian Dávila, Valentina Quiroga, Fernando Bastías y Marcela Castro.
Diseño: Loreto Ulloa y Josefina Bascopé.
Ilustraciones: Josemaría Larreboure y Tiare López.
Instituciones participantes: Museo Arqueológico de La Serena; Escuela de Antropología, Pontificia Universidad Católica de Chile; proyecto Formación de Arqueólogos y Arqueólogas Especializados en el Norte Semiárido (FANSA).