Venus Itálica

Reseña histórica

La Venus Itálica fue creada por Antonio Canova a comienzos del siglo XIX como una reinterpretación neoclásica de la Venus púdica. La reproducción de La Serena fue encargada al taller de Italo Simi en Pietrasanta y adquirida en el contexto del Plan Serena. La obra llegó desde Italia junto con otras copias y piezas seleccionadas por las gestiones diplomáticas de Raúl Irarrázaval y Antonio Rodríguez.

Su instalación en 1952 formó parte del programa que buscó acercar repertorios escultóricos europeos al espacio público. En el paseo, la pieza funciona como una de las primeras figuras del recorrido desde Balmaceda hacia el poniente.

Descripción

La escultura representa a una figura femenina de pie, con el cuerpo dispuesto en un contrapposto leve. La cabeza gira hacia un costado y el peso se concentra en una pierna, mientras la otra se flexiona y cruza suavemente por delante. Un paño largo asciende desde las piernas y es recogido por ambos brazos frente al torso.

Los antebrazos se cruzan en un gesto de resguardo que cubre parcialmente el pecho y el abdomen. El contraste principal se produce entre la superficie lisa del cuerpo y los pliegues abundantes de la tela. La figura se levanta sobre una plinta integrada y un pedestal rectangular. Esta descripción corresponde a la copia emplazada en la avenida y no presupone la conservación íntegra de todos los detalles del modelo de Canova.

Ubicación

Paseo central de la Avenida Francisco de Aguirre, Tramo 1, próximo al acceso de avenida Balmaceda.

Fotografía de Portada: Seba Flores